Reserva Federal Mantiene Tasa de Interés; Inflación Sigue Alta4 min read

Los pronósticos apuntan a que la inflación continuará creciendo.

Reserva Federal • Guadalupe Informa

La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) optó por mantener su tasa de interés sin cambios, conforme a lo esperado por los mercados, pero ha lanzado una advertencia sobre el aumento de la incertidumbre económica en el país. La institución también modificó sus previsiones para el futuro, tanto en términos de crecimiento como de inflación, lo que refleja un entorno económico más incierto y desafiante. A pesar de la decisión de no realizar un ajuste en las tasas, la situación económica parece estar evolucionando hacia una dirección más compleja y volátil.

Tasa de interés sin cambios en la Fed

El Banco Central de Estados Unidos decidió mantener las tasas de interés en un rango de 4.25% – 4.50%, un nivel que ha prevalecido desde la última decisión de política monetaria. Este movimiento no sorprendió a los analistas, quienes ya anticipaban esta medida. Sin embargo, lo que ha llamado la atención es la creciente preocupación dentro de la Reserva Federal por la incertidumbre que rodea a las perspectivas económicas del país. El presidente de la Fed, Jerome Powell, destacó que la situación actual es “inusualmente incierta” y que los riesgos económicos se han incrementado notablemente en comparación con periodos previos.

En la misma línea, Powell comentó que los elementos que están influyendo en la incertidumbre incluyen factores internacionales, además de las políticas internas de Estados Unidos, que, según él, han afectado de manera importante la estabilidad económica del país. Si bien la decisión de no modificar las tasas se veía como la más lógica dado el panorama actual, la declaración de Powell sugiere que los próximos meses podrían ser claves para entender cómo se desarrollarán los factores que afectan a la economía estadounidense.

Reducción en las previsiones de crecimiento

Otro aspecto relevante de la decisión de la Fed es la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento económico. La institución ahora anticipa que el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos crecerá solo un 1.7% en 2025, una baja significativa respecto a la estimación previa de un 2.7%. Esta reducción en las expectativas de crecimiento se enmarca dentro de un panorama económico en el que las tensiones políticas y las incertidumbres internacionales juegan un papel importante.

La disminución en las expectativas de crecimiento se relaciona con diversos factores, entre los que destacan las políticas internas desorganizadas, además de los impactos derivados de la guerra comercial y los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump. En este contexto, la Fed también ha ajustado su pronóstico de inflación, elevándolo al 2.7% en lugar del 2.5% que había anticipado previamente. Esto refleja la persistencia de presiones inflacionarias que podrían seguir afectando al poder adquisitivo de los ciudadanos y complicar los esfuerzos por lograr una estabilidad económica sostenida.

Inflación sigue siendo un reto

La inflación continúa siendo uno de los principales desafíos para la economía de Estados Unidos, a pesar de las medidas implementadas en los últimos años. La Reserva Federal ha señalado que, aunque las presiones inflacionarias han mostrado señales de desaceleración, siguen siendo un problema que necesita atención. Jerome Powell reconoció que los aranceles impuestos por Trump en su administración han sido una de las principales causas del repunte de la inflación en los últimos meses. Esta situación se suma a otros factores como la disrupción en las cadenas de suministro y la volatilidad en los mercados de energía.

El presidente de la Fed sugirió que, aunque la inflación podría seguir un curso ascendente en lo que resta del año, el incremento de la inflación podría no ser tan pronunciado como se temía en un primer momento. A pesar de esto, los economistas siguen siendo cautelosos, ya que el costo de vida sigue siendo elevado y el riesgo de una recesión persiste en el horizonte. En particular, el aumento de los precios en sectores clave como la energía y los alimentos sigue afectando a los consumidores estadounidenses, lo que podría tener consecuencias en la confianza del consumidor y en el crecimiento de la economía.

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